
















A 31 años de las explosiones de 1995 en Río Tercero, la Universidad Nacional de Río Tercero abrió un nuevo espacio institucional en el centro de la ciudad y rindió homenaje a quien sostuvo durante años la búsqueda de la verdad sobre lo ocurrido.
La Universidad Nacional de Río Tercero (UNRT) inauguró este martes 3 de noviembre su nueva sede centro, ubicada en la esquina de Libertad y San Martín. En el marco de la apertura, la sala principal del edificio fue nombrada Auditorio Ana “Coca” Gritti, en reconocimiento a su trayectoria y a su incansable lucha por el esclarecimiento de las explosiones ocurridas en la Fábrica Militar en 1995.
El acto contó con las palabras del rector organizador de la UNRT, Pablo Yannibelli, y del intendente de Río Tercero, Marcos Ferrer. Ambos destacaron la importancia de este nuevo espacio para la ciudad y la región, y recuperaron el valor de la memoria colectiva y del compromiso de la comunidad en la búsqueda de verdad.
Durante su intervención, Yannibelli definió a la nueva sede como mucho más que un espacio físico: un lugar para el encuentro, el debate, el conocimiento y el pensamiento crítico. En ese sentido, explicó que nombrar el auditorio en homenaje a Gritti también representa un compromiso institucional con los valores que guiaron su lucha.
En el cierre de su discurso, el rector expresó que el nombre de Gritti estará presente en un espacio “donde la palabra no se calla, las preguntas no incomodan y el pensamiento crítico se defiende”.
Por su parte, el intendente Marcos Ferrer destacó que la concreción de la sede es resultado de un esfuerzo colectivo sostenido durante años por vecinos, organizaciones e instituciones de Río Tercero.
Ana “Coca” Gritti fue abogada, esposa de una de las siete víctimas fatales de las explosiones y única querellante penal en la causa judicial. Su trabajo fue fundamental para impulsar la investigación que permitió demostrar la intencionalidad de las explosiones y sostener el reclamo de verdad durante años.